Es un estado de ánimo, un lugar de encuentro conmigo misma, el límite difuso entre cielo abierto y dosis inflamable. Es el espacio que me rodea y el que ocupo en tanto materia. Es la ciudad que construyo día a día y en la que me dispongo cómoda. Son las puertas que me ven entrar y las ventanas por las que me asomo. Es el camino que hace tiempo empecé a andar y que por suerte va cobrando sentido. Es un ayer cargado de ganas, el mismo que ahora me sirve de abrigo. Es un hoy, pedacito de mí, que se permite volar hasta tus manos y quedarse allí el tiempo que elijas dedicarme.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Se va el tren...


Maxi aspiró el fondo de la bolsa mientras esperaba que el tren reanudara la marcha. Sus compañeros se amontonaban a sus costados. Yacían boquiabiertos cuando el tambaleo no los obligaba a rechinar los dientes. En boca cerrada no entran moscas y en esas bocas hacía rato que no entraba algo más que miseria.

Un perro viejo los miraba desde el otro lado del furgón sin sorprenderse demasiado. El Sarmiento se convertía cotidianamente en escenario para el show de la pobreza.

La mugre surge habitué, la droga circula como parte del festín y la mayoría de las caras deambulan por el lugar reconociendo esa rutina como lo ajeno. Lo “otro” no molesta mientras no se adjudique como propio. Así,  la máquina va recorriendo las estaciones y los trabajadores suben y bajan. Contraponiéndose al incesante movimiento, la imagen de la carencia se congela, como fotografía pintoresca de la otra cara de la moneda.

El tren continuó su trayecto de manera normal, pero cuando se detuvo en estación Flores, la gente comenzó a impacientarse. Maxi vivía la escena en cámara lenta. Ni las corridas, ni el olor a goma quemada, ni el grito de los pasajeros lograron inquietarlo. Fiel a su entrenamiento diario lo único que pudo advertir fue la aproximación de las botas y los palos.

La frecuencia de accidentes que se suceden últimamente en ese tramo del recorrido aumenta las posibilidades de entrar en contacto con las fuerzas. Cualquier mínimo error de maniobra deviene en motivo para convocar a los cascos. Por suerte Maxi aún mantiene una cuota de audacia y percepción afilada.

Ni bien advirtió que la policía se acercaba, despabiló con un par de golpes a sus amigos y corrieron hasta el fondo del furgón desde donde se disiparon, perdiéndose entre la multitud.

Uno de los oficiales llegó a verlos escapar y gritó un par de “altos” mientras se acercaba rápidamente al final del vagón. La muchedumbre agolpada frenéticamente por la paranoia generada por el incidente, le impidió continuar el paso.

El perro viejo ya no se encontraba echado a un costado. Se acercó al gendarme y se enredó entre sus piernas al tiempo que le husmeaba insistentemente y moviendo la cola sin cesar. Con la mirada un poco desorbitada comenzó a ladrar y treparse por el cuerpo del vigilante. Patas delanteras sobre rodillas, flexión de patas traseras, envión y saltitos varios sobre el uniforme del hombre que iba tornándose avergonzado.

El tren arrancó nuevamente con comedia desopilante en vivo. Algunas risas musicalizaban el espectáculo, pero ninguna llegó a escucharse tan fuerte como la de Maxi, quien sobre el andén despedía a los actores haciendo gesto de victoria.

Otra de las enseñanzas de la calle suele ser despertar a tiempo del viaje y hacer desaparecer la evidencia. Aunque para muchos no se cumpla, uno suele ser inocente hasta que se demuestre lo contrario. Maxi lo sabe bien, así como también conoce que el consumo de sustancias en animales aún no está legalmente penado.

lunes, 29 de octubre de 2012

La devolución


Salir a la calle a mirar el piso hasta encontrar algo significativo.
Explicar en qué se modifica el universo a partir del hallazgo reciente.
hay que repetir varias veces la siguiente frase que hay que completar.
 Hoy por la tarde encontré ..................., Pero .............................
La frase tiene que repetirse al menos 3 veces, dos veces igual y una cambiando lo que viene después de "pero"



PRODUCCION


Hoy por la tarde encontré un pañuelo, pero no de papel. Descansando en la vereda de baldosas negras lo vi, echado boca abajo. De tela rosa, con dibujos bordados. Lo tome del extremo por si acaso. Lo envolví en un papel viejo y lo guardé en mi bolsillo.
Al llegar a casa él me estaba esperando. Sentado al lado de su plato de comida, me miró inquietado. Tuve que contarle. Los gatos son los mejores en escuchar. No suelen juzgar la nimiedad de los relatos.
-Hoy encontré un pañuelo, pero no de papel. De esos que las niñas dejan caer mientras juegan a las carreritas con sus hermanos.
Le serví su ración diaria y me senté a mirarlo. Pensé en lo afortunada que había sido al hallarlo. El día se había dispuesto silencioso, solitario. Por suerte tenerlo entre mis manos me habilitaría a contarlo. Con él vendría la posibilidad de decir algo. Últimamente, la vida se me había vuelto algo callada, vacía de sonidos, invadida sólo por miradas.
Hoy por la tarde encontré un pañuelo pero con él no sólo conquisté un objeto, también volvió a mí la palabra.
 

Dedicado a Vero

A partir de una foto narrar la situación en que fue tomada y la forma en que este hecho cambió la vida del fotógrafo.

PRODUCCION


La del ojo de vidrio empezó a golpear puerta por puerta. Era hora de despertarse. La consigna estaba dada y no respetarla sería motivo de castigo.
Una hora de rodillas frente a la cruz o tres rosarios antes de almorzar podrían acabar siendo la represalia. Sólo diez minutos tendríamos para asearnos, tender las camas y vestirnos antes de salir de la habitación. El cuarto debería quedar cerrado con llave y una vez afuera cada una de las residentes formaríamos la fila correspondiente para descender al comedor.
Si quería sorprender a las chicas no podría más que apurarme, sortear el hábito gris y aventurarme en su dormitorio antes de que la santa tuerta doblara por el pasillo y recorriera por segunda vez la línea de cuartos entre los que me encontraba.
Sólo se escuchaban los tacos de la monja hacer rechinar los tablones de madera. Según mis cálculos faltaban doce pasos para llegar a la escalera, desde donde doblaría sobre sí y volvería a transitar el recorrido. Tenía el tiempo justo para concretar la hazaña.
Abrí la puerta y corrí hacia donde dormían mis compañeras. El ruido de las pisadas aumentaba pero yo ya estaba por llegar. Entré apresuradamente y grité -¡foto, foto!
Apenas se incorporaron de la cama apreté el botón. Habían quedado retratadas. No pude evitar sentir la euforia de la victoria. Lo había logrado. Había vencido.
Cuando miré a Vero no noté en su cara la misma sensación de satisfacción. La sonrisa registrada en la fotografía se había evaporado. Hizo un gesto con la cabeza y me di vuelta.
La hermana Bernarda me miraba a medias pero con gesto de ira completo. Con un solo ojo le bastaba para destellar la totalidad de la furia. Me tomó del brazo, me quitó la cámara y me arrastró hasta la iglesia en donde me obligó a pedir perdón durante el resto de la mañana. No permitió que nadie interrumpiera mi rezo y vigiló que mis rodillas permanecieran quietas sobre el piso. Se mantuvo ese rato parada por detrás de mí, balbuceando algunas oraciones.
Aún sigo sin entender por qué repetía a cada rato que algún día se lo iba a agradecer.
Hoy me toca a mí recorrer el pasillo. Confieso que soy un poco más indulgente y aletargo mis pasos convirtiéndome en cómplice de las corridas y portazos que las pequeñas desenredan a mis espaldas. Alguna que otra vez una cámara de fotos me recuerda aquel momento y no puedo más que hacer la vista gorda frente a lo que simplemente es una inocente travesura.
Cada tanto sigo pidiendo perdón al cielo, un poco con bronca y otro poco con remordimiento. Pido perdón mientras miro por la ventana el mundo que me rodea. Pido perdón y, entre lágrimas, le pregunto a Dios cuánto faltará para dar por cumplida mi penitencia.

Taller



 Narrar la situación vivida durante el primer día en alguna institución. Utilizar diálogos y acciones. No describir sentimientos.

PRODUCCION
Llegué puntual como de costumbre. El pizarrón, las mesas ubicadas en círculo y algunas personas dispuestas a su alrededor me esperaban. Saludé y me senté enfrentada a dos de mis compañeros. Algunos otros comenzaron a incorporarse a la ronda. El grupo conformado resultó heterogéneo en género y edad.
El profesor se hizo presente unos minutos después, enunció un breve discurso introductorio (que con el tiempo descubriríamos que se trataba de su muletilla de cabecera) y ordenó:
-Saquen una hoja. 
Varios de los presentes cuestionaron la indicación mientras yo me mantenía expectante.
-¿Rayada?
-¿Cuadriculada?
-¿De qué tamaño?
-¿Qué vamos a hacer con ella?
Los papeles comenzaron a desplazarse de un lado a otro, girando de mano en mano e incorporando a su paso palabras no siempre inundadas de lógica.
Cuando las risas empezaron a enmarcar el encuentro se sentenció la consigna final.
-Ahora Teresita vas a escribirle un mail a Rita.
Un breve momento de producción y acto seguido, lectura turno por turno. Estaba terminando nuestra primera reunión.
Salimos de la biblioteca y nos despedimos.
-Hasta el próximo martes.
Definitivamente todos volveríamos a encontrarnos la semana siguiente. Como dicen las buenas lenguas, la primera impresión es la cuenta.

jueves, 20 de septiembre de 2012

24 horas




Cena. Desayuno. Almuerzo. Merienda. Cena.
Qué fácil sería todo si la vida se redujera simplemente a esa secuencia. Sólo quedaría llenar los huecos con besos y demases, sólo faltaría acomodarse en los espacios y esperar a que llegue el próximo momento.
Qué fácil resultaría transitar por un día cargado de sabores y bebidas, repleto de no más nada que platos, vasos y cubiertos. Sólo restaría quedarse quietos aguardando el siguiente receso, sólo bastaría con agarrarnos de la mano sabiendo que brindaremos nuevamente, frente a frente, por el encuentro.
Qué fácil se haría soportar el silencio, el vacío, el cuerpo denso, si supiéramos que sólo durará lo que tarde en volver a llenarse el estómago hambriento. 
Qué fácil sería todo si la vida fuera simplemente repetir esas veinticuatro horas, volveríamos a empezar en cada minuto cero y comprenderíamos que el final no se avecinará nunca mientras exista un bar abierto.

viernes, 31 de agosto de 2012

Gistúana

Tarea 9
Describir un sentimiento utilizando los recursos de la mímesis.


PRODUCCIÓN

Humo espeso recorriendo los tubos de mi cuerpo. Eco húmedo que se cuela entre mis huesos. Gritos púrpura irrumpiendo en el silencio. Me quedo lúgubre escondida en ese hueco.
Cuando no, me muevo torpe y ahí nomás tropiezo. Caída libre a través del profundo túnel, me voy cubriendo de mugre, sucio polvo, roñosos restos.
Sea como sea, en reposo o movimiento, soy la imagen viva de un sueño muerto.


viernes, 24 de agosto de 2012

Himno a la alegría

Clase 9 - 21/08/2012
Armar un texto a partir del cual quede expresado un sentimiento usando la mayor cantidad de palabras de la lista elaborada como producto de un juego (tejas, tomate, sangre, sol, limón, papel, nube, sal, faso, sofá, río, giros, roja, soja, foja, fijo, fajos).


PRODUCCION
Alto faso y a dar giros. Río arriba hasta una nube. Flotando en un campo de soja y el sol que nunca se queda fijo. La sangre se arrebata en las vena. Las sonrisas aparecen de a fajos. Y el sofá que me espera a un costado tendrá que quedar para otro rato.

jueves, 16 de agosto de 2012

Condensación y desplazamiento

Tarea 9
Pensar en una persona conocida. Armar su rutina diaria. Adjudicarle a cada acción un adjetivo. Asociar cada adjetivo con un nuevo sustantivo. Armar un texto narrativo en segunda persona del singular en donde aparezcan articuladas las acciones iniciales y los sustantivos finales.


PRODUCCION

Luego de una jornada laboral agotadora fuiste a comer con tu amiga sin reparar en que un gato mulato habitaba desde hacía apenas unos instantes el balcón de tu departamento.
Ese día habías despertado muy temprano con la sensación de que la escuela te esperaba y habías completado la rutina matutina cargando a cuestas el guardapolvo que colgaba de esa percha antiquísima heredada de mamá.
Lo más extraño no habría sido caber en el atuendo escolar de antaño ni que el canto de los pájaros acusara domingo, sino toparse en el palier con un busto de Marx importado desde Rusia.
Igualmente habías cerrado la puerta oxidada y tu expedición a La Plata comenzado como si nada.
Un par de morsas dispuestas en los pabellones de Olmos no habían llamado tu atención. Tampoco la actitud cordial de aquellos penitenciarios que se ofrecieron amablemente a brindar datos para tus informes...
Entrada la tarde, la vuelta a casa pensando en él se había vuelto inevitable.
El sueño empezó a tornarse un tanto liviano cuando en la estación de tren anunciaron aquella demora. Empezaste a inquietarte en la cama. Retiro superpoblada únicamente podría ser producto de una fantasía. La duda comenzó a carcomerte y se hizo presente ese mágico estado de transición entre la tierra y el mundo onírico en el cual nunca podemos quedar por mucho tiempo presos.
Entonces, decidiste despertar. Continuar en esa línea con la narración incosciente hubiera implicado llegar tarde a la cena pactada con ella… y la impuntualidad nunca habría sido tu aliada.

Cuando los nardos estén violetas

Tarea 8

A partir de un juego grupal se me asignó una pregunta con su respectiva respuesta, a partir de la cual debería producir el texto que las contenga: ¿cuándo va a salir el genio de la lámpara? cuando los nardos estén violetas.


PRODUCCION

Invierno interminable atestado de virus. Con las defensas bajas imposible pensar en primaveras. Varios meses cargada de dudas y llevando a cuestas un sistema inmune escasamente florecido. Vacío. Todo vacío.
¿Cuándo va a escurrirse este fresco? ¿Cuándo voy a tener el poder de pedir un deseo entre mis manos? ¿Cuándo será que las respuestas se agolpen en mis ventanas como pájaros nuevos? ¿Cuándo va a salir el genio de la lámpara?
Pago el café y salgo a la calle. Sigo sola. Camino unos pasos y desenredo el papel que logré llevarme. “Cuando los nardos estén violetas”, leo.
Leo y pienso. Tal vez debería dejar la manía de considerar sentencias a aquellas frases desplegadas en los sobrecitos de azúcar.
O tal vez sólo reste sentarme a esperar. Quizás algún día ocurra el milagro. Quizás algún día, entonces, se disipe la pena y las confiterías se conviertan en tertulias literarias con validez científica autentificadora.

martes, 14 de agosto de 2012

A falta de taller literario...

... buenas son las consignas de Ceci Lowy quien, durante la primera clase de Seminario de Investigación sobra la Práctica Docente, me propuso escribir una poesía que incluya las siguientes palabras: mate, salud, profesorado, salida laboral, investigación social, aburrimiento, vinchas de gaza, leyes universales. Acá va lo que salió en menos de diez minutos, mientras la profe dictaba el teórico.


Mate, yerba y antipatía
merodean la clase investigativa
mate, Mellizas y aburrimiento
me llevan a escribir esto que siento.

Si me guío por las leyes universales
nunca podría afirmar que están de moda las vinchas en Gaza
mejor me busco otra salida laboral
o mejor me quedo en casa.

Aquí me encuentro entre estas palabras
y la salud mucho no me acompaña
el profesorado parece mi única opción
ya que mi poesía todo lo empaña.

viernes, 13 de julio de 2012

Varieté - Mayo 2006

Tristeza por estar en venta. Precio barato. Vendo una bolsa de papas, ¿quién me la quiere comprar? Última oportunidad. Un mes. Un silencio. Un vacío. ¿Solita? Ay Teresita... sos tan teresita... Uñas rojas, me permuto. Caminata. Medio sol. Media luna. ¿En qué luna estaremos? Miércoles. Suspenso. Encuentro. Reencuentro. ¿Me encontraré? No quise engañarme con la ilusión. ¿Ilusión? ¿Qué ilusión? Pelusas ilusas. Ilusiones peludas. Pelucas para atraer la venta. Vendo mis ilusiones. Ni siquiera escritora, ni siquiera alta, ni siquiera grande. Casi todo. Y nada. Sí y no. Cama arriba, cama abajo. ¿Qué cama? Ojalá tuviera cama. Ni siquiera camilla. En realidad si estuviera en una camilla no sería una buena señal. Señales. ¿Telepatía? JA. Me río de janeiro. ¿Conocés a Ronaldhino de Bahía? No te perdés nada. Perdido por perdido, se hace camino al andar. Y al que anda Dios lo ayuda. Y a buen madrugador pocas palabras. Palabras, para qué. Se las lleva el viento. Viento dile a la lluvia... o a quien sea. Dile a alguien. Que aunque sea una persona se entere de mi llanto, de mi tristeza, de mi alma en venta. Y que por favor quiera venir a buscarme. Y que por favor quiera comprar mis lágrimas.

Breve historia de un amor breve - Noviembre 2006

Un día.
Un hombre.
Una mujer.
Un encuentro.
Una flor.
Un cenicero.
Un café
y dos besos.

Otro día.
El mismo hombre.
La misma mujer.
Un reencuentro.
Un clavel.
Una vela.
Un colchón
y mucho sexo.

Un tercer día.
Ese hombre.
Esa mujer.
Un desencuentro.
Una nota.
Una lágrima.
Un adiós
y un sueño muerto.


martes, 3 de julio de 2012

Cuento fantástico última parte


·         Día 5

Había ido dispuesto a contarle lo de mi separación y terminé hablando del boleto. Era como si Ana ya supiera lo de la ruptura. Ni siquiera pareció conmoverse.
Ese día había decidido resolver la cuestión del boleto. No subí al colectivo como siempre sino que fui hasta la terminal para hablar directamente con alguien que pudiera explicarme. Llevaba conmigo los ocho pasajes errados. Todos quince de febrero del dos mil trece. Todos 1 5 2 1 3.
Lo elegí por no traer puesta una camisa celeste. Pensé que el color blanco debía representar jerarquía.  Nunca supe si había acertado respecto de su puesto de trabajo, pero por lo menos revelé el enigma. Lo que yo consideraba fecha no era más que el código del transporte, formado por el número de línea seguido del de tramo de recorrido. Colectivo 152 tomado en el momento del trayecto número 13. Una verdadera pavada. Resultó que nueve días de misterio se evaporaban en una explicación de dos segundos y tres oraciones. Pude ver cómo todo mi esfuerzo, mis tácticas de espionaje, mis hipótesis y demases se hacían trizas mientras el buen hombre me “entresonreía” con gesto de piedad y me palmeaba la espalda consolando mi manía. Salí de ahí murmurando “bien podría haberse entendido 15 del 2 del 13” intentando así reivindicar un poco mi cordura.
Ana preguntó entonces qué significaba “15 del 2 del 13”. Me irritó que se hiciera la sorprendida, sabía perfectamente que esa combinación representaba la fecha estimativa de mi casamiento. Hizo un par de reflexiones matemáticas y otras un poco más psicoanalíticas sobre la vinculación de los hechos. Logró terminar de ofuscarme. Salí del consultorio dando un portazo, enojado con ella, con Silvina, conmigo, con los colectivos, el inconsciente y el más allá.
A las pocas cuadras, las palabras agolpadas en mi cabeza empezaban a ordenarse. Un tanto más calmado pensé que era hora de ubicar cada nombre en su lugar y tomar una decisión. Marqué la secuencia numérica y del otro lado del teléfono apareció ella. Como si se tratara de una extraña no pude más que balbucear y de manera entrecortada invitarla a salir.
-¡Desde hace más de una semana estoy esperando este llamado!
Su respuesta alcanzó. Dispuse el cuerpo en retroceso y avancé sobre mis pasos. Recorrí el camino de regreso sonriendo.
Tuve la certeza de que al día siguiente el cuarto lugar me encontraría con el boleto correcto entre las manos.

Cuento fantástico - parte 4


·         Día 4

El sueño quedó trunco cuando el rayo de luz marcó la hora de comenzar el ritual de iniciación. Mientras me vestía, sólo podía recordar, difusamente, que dos mujeres se acercaban a mí con paso firme y sincronizado. Avanzaban juntas imitando una marcha militar pero no parecían pertenecer al mismo escuadrón. Luego de un recorrido a la par una de ellas lograba estirar la mano intentando alcanzarme. Ahí nomás fue cuando la aguja del reloj natural decidió que no conocería el final de esa historia.
La ropa. El baño. Las tres cuadras. El 152. Algunas caras repetidas. Y, por supuesto, el boleto errado. Ya parecía que ese irrespetuoso se había instalado en mi rutina. Ni el cuarto lugar ni aquella cortina pudieron cobijarme. Tuve que repetir la secuencia del día anterior realizando el relevamiento de los pasajes que portaban mis compañeros de viaje. Nadie compartía mi suerte.
Decidí ampliar la muestra y en la parada siguiente hice un trasbordo para verificar que el problema no estuviera en la unidad de traslado. Ocho pasajeros más confirmaron la regla. Continuaba siendo yo el único distinto.
Insistí con el colectivo que venía detrás. Quince de febrero de dos mil trece fechaba mi papel. Desde hacía una semana el tiempo se había detenido en ese día.
Debo confesar que finalmente me encontré recorriendo un tramo de veinte cuadras arriba de un total de cinco medios de transporte diferentes. Nunca una distancia tan corta habría merecido semejante revuelo. La indignación terminó de despertarse. Había quintuplicado mi gasto de viático diario sin poder descifrar el misterio.
-¡Y encima, llegué tarde al trabajo!


miércoles, 27 de junio de 2012

Revelación en la morgue

Clase 7 - 26/06/2012
Unir las siguientes situaciones en un único texto literario (narrativo o poético): "se te cae un árbol encima del auto";" discusiones por nimiedades, calma"; "heredás una propiedad"; "resucitás en la morgue".


PRODUCCION

Desde el otro lado del teléfono el abogado dio la noticia. Había logrado desempolvar el expediente y la propiedad ya era mía. La felicidad frente a la “buenanueva” logró disiparse cuando llegó mi marido.
-Ahora que vamos a tener un cuarto más voy a poder montar la mesa de póker e invitar a los muchachos.
Resultaba que yo tenía que aceptar sin queja alguna que mi casa se convirtiera en un casino y él no podía soportar la idea de comprar apenas ciento cincuenta velitas para decorar el nuevo living cuya amplitud lo permitía.
La discusión por nimiedades fue inevitable. Irme de casa sería la única forma de introducir la calma.
Agarré las llaves del auto y me fui hasta donde el abogado, para ultimar los detalles de la herencia. Cuando estacioné ya se había desatado la tormenta. La lluvia y las ráfagas de viento me impedían salir del coche.
Lo último que recuerdo es haber visto que un árbol caía de frente, en dirección a mi parabrisas.
Al despertar me hallé acostada en una camilla y cubierta por un nylon negro. Una etiqueta colgaba de mi pie derecho. El lugar era frío y oscuro. Varias camas se disponían en hilera al lado de la mía. Las palabras que pronunciaba no oían respuestas a pesar de sentir que no me encontraba sola.
Cuando entendí donde estaba no pude dejar de pensar que definitivamente la mesa de póker no entraría en mi nueva casa. Ya tendría él la oportunidad de disponer de sus espacios si corría con mi misma suerte. Finalmente parece ser que vida no hay una sola.

Mi Berlín al cuadrado - 26/06/2012


Tengo un Berlín en plena Guerra Fría adentro mío.
Tengo un muro atravesado en el pecho que me desarma.
No sólo te aleja de mí, me divide a mí misma. Me descentra.
Soy las dos partes que quedan delimitadas. Yo misma vago por esos dos lados del muro. Circulo desparramada por ambas mitades.
Tengo mi muro incrustado en el alma. Desde hace un tiempo me llevo clavada.
Yo soy el muro, oriente y occidente. Soy la separación que nos-me separa.
Derrumbarlo o no, entonces, es la mayor encrucijada.

domingo, 24 de junio de 2012

Mi Berlín- 18/06/2012

Decime que estas ahí, del otro lado del muro, esperando que extienda mi mano e intente tocarte el alma.
Decime que estás buscando la ranura diminuta por donde mirar cómo estoy en este costado.
Decime que la revolución terminará gloriosa, que la sacudida interna hará temblar la tierra hasta demoler la inmensa pared que hoy se empecina en dejarnos aislados.
Decime que lo que hoy nos separa mañana estará hecho trizas.
Decime que aunque sea podremos abrir una ventana y asomarnos de a ratos para saludarnos en las jornadas, para despedirnos en las veladas o simplemente para no perder la última esperanza. 

Discurso de inauguración de museo israelí


Clase 6 - 12/06/2012

1) Listar objetos
2) Pensar refranes o frases populares en donde aparezcan esos objetos.
3) Elegir el objeto que haya obtenido más cantidad de refranes asociados y escribirle a ese un homenaje.

PRODUCCION

Me toca a mí tener en mis manos la histórica botella que quedará como ícono preciado, expuesta en este museo que hoy abre sus puertas. Siento un profundo orgullo por poder ante ustedes revelar el misterio y leer en voz alta el mensaje inscripto en el papiro que duerme desde hace miles de años entre estas paredes de vidrio.
Sólo imaginar las caras de los soldados egipcios que recibieron este tesoro arrojado desde la otra orilla y agotaron su sed de dominación al ver a sus compatriotas morir ahogados al cerrarse las aguas, me llena de emoción.
Aquí frente a todos los presentes, no queda más que levantar las manos, rememorar aquel momento mítico y pronunciar en un grito unísono ¡somos libres!


Instrucciones para subir el primer escalón de una escalera


Tarea 5
Descomponer una acción en la sumatoria de acciones necesarias para producirla.


PRODUCCION

Posicionar el cuerpo de manera perpendicular al primer escalón. Colocar los pies a la misma distancia de la línea de partida. Elevar la pierna derecha hasta formar ángulo recto con el torso (repetir procedimiento con la otra en caso de ser zurdo). Inclinar levemente el cuerpo hacia adelante. Descender la pierna disminuyendo la graduación de la apertura. Tocar con la punta del pie el escalón. Apoyar el talón en el mismo. Extender el brazo derecho. Deslizarlo hacia el costado atravesando la distancia que lo separa del caño de apoyo. Colocar la palma de la mano sobre el tubo. Mover el dedo gordo curvándolo hacia abajo en forma de gancho. Pasar los dedos restantes envolviendo el cilindro. Ejercer fuerza sobre este elemento. Tomar envión con el resto del cuerpo que quedó más abajo. Despegar el talón izquierdo del suelo. Flexionar la rodilla de la pierna que lo contiene. Levantar ese miembro la altura necesaria para que el pie quede por sobre el escalón. Correr hacia adelante el hemisferio en vuelo. Posar los dedos del pie en el primer escalón. Afirmar el paso bajando el talón. Equilibrar el peso del cuerpo sobre el eje vertebral. Desenganchar el pulgar. Desenredar los otros cuatro dedos. Despegar la mano del caño. Girarla posicionándola paralela al flanco correspondiente. Recorrer con el brazo el tramo exacto para luego bajarlo y que quede en su lugar, colgando a un costado.

Sonreír. Has llegado. El viaje no fue tan largo.


Lo no dicho

Clase 5 - 05/06/2012
1) Listar cosas que no se pueden decir
2) Ubicar su destinatario
3) Pensar las situaciones en las cuales podría revelarse lo "no dicho"
4) Redactar el momento de la revelación


PRODUCCION

Veo veo. ¿Qué ves?
Una decisión política de lucrar con la salud de la gente.
¿Qué cosa?
Un programa que se empeña por creerse maravilloso.
Una cosa maravillosa. ¿De qué color?
Rosa, negro o dorado. En stock me quedan esos marcos.
Veo veo. ¿Qué ves?
Un equipo de trabajo que pierde el tiempo indicando el modo de uso de las lentes en el cuaderno de cada niño.
Un presupuesto anual desperdiciado en seiscientos anteojos los cuales quedarán archivados en el último rincón de las casas.
La reproducción de un sistema público alejado de la vida cotidiana de las personas a las que se intenta llegar.
Veo veo. ¿Qué ves?
Una mujer con la cara transfigurada escuchando este descargo y otra enfrente, a punto de perder el trabajo.

Cuento fantástico parte 3

Tarea 4
Tercera parte del cuento fantástico


PRODUCCION
·         Día 3

El boleto de colectivo insistía en desestructurarme. Miré a mi alrededor para ver las caras de mis compañeros de viaje. Nadie parecía extrañado. El cuarto lugar tendría que esperar ya que pretendía resolver el misterio antes de llegar al trabajo. Pregunté una por una a las personas que se disponían en la fila de asientos individuales. Luego continué con la gente ubicada en la hilera de pares. Algunos accedieron sin cuestionamientos, otros más reticentes me miraron confundidos. Una mujer atinó a murmurarle a su pareja que yo estaba loco. Sin reparar en el significado de sus palabras finalicé mi tarea consultándole al adolescente que simulaba transitar un sueño profundo. No dudé en interrumpir su actuación. Definitivamente mi problema requería una solución urgente. Su respuesta insolente fue la vigésima negación recibida. Sólo el boleto número veintiuno, el mío, era el defectuoso.
Mi parada de descenso me encontró pagando un segundo pasaje. Apurado coloqué las monedas y de un tirón arranqué la muesquita de papel que asomaba por la rendija de la máquina.
Bajé rápidamente del colectivo repartiendo en el camino algunos necesarios empujones. En última instancia ¿por qué debería ser condescendiente con quienes no prestaron colaboración frente a mi pedido?
Llegué a la oficina y abrí los mails como todos los días. Comencé por aquellos cuyo asunto contaban con la letra A como inicial. Sucesivamente fui completando el abecedario hasta llegar al de Ana. No terminaba de acostumbrarme a su afán por incluir nuevas tecnologías en los procesos tradicionales de tratamiento analítico. Más difícil aún me resultaría asimilar su indicación de que ya era hora de que tomara una decisión.
Apagué la computadora y entendí que era el momento de enfrentarme al segundo boleto. Él finalmente me confirmó no sólo que había malgastado un peso con veinticinco centavos sino también que algo muy extraño estaba pasando.

Monólogo

Clase 4 - 29/05/2012
1) Listar estilos de habla
2) Pensar personas que conozcamos de las cuales podamos describir una forma particular de hablar.
3) Escribir sus frases típicas, sus movimientos, las particularidades que la hacen única.
4) Elegir una de esas personas y ubicar a sus fanáticos.
5) Redactar la descripción hecha de esta persona por parte de su fanático.


PRODUCCION

Mamá nos llamó a comer y Juli estaba sentada en la cabecera de la mesa. Le indicó a papá, quien quedó desplazado a su derecha: -¿Por qué compraste cerveza negra? ¿No sabés que esa malta me saca granitos?
Papá no manifestó ninguna expresión de fastidio y ahí nomás no pude dejar de fijar mis ojos en ella.
Mientras afirmaba categóricamente que a los negritos de mierda esos que piden en el tren habría que matarlos a todos se acomodaba el largo y espléndido pelo con sus dedos finos y delicados. Definitivamente brillaba. Todos alrededor de la mesa la miraban y su voz quedaba vibrando en el aire con cada palabra.
De la matanza indiscriminada de infantes morenos pasó de un salto a la crítica salvaje de los modelos lúcidos en la entrega de los Martín Fierro.
- ¡Un horror Mariana Fabiani! ¡Qué tupé el del ballenato de Susana encallar en ese vestido azul!
Me asombró su capacidad de hilar dos temas tan dispares en una misma oración hasta lograr convertirlos en las dos variables principales de un problema de investigación sociológica.
-¡Claro! ¿Cómo no va a existir el hambre en este país si está plagado de mamuts glamorosas que se comen hasta un queso rancio pensando que es roquefort?
Mi hermana conseguía con su discurso que cada uno de los comensales se hiciera cada vez más chiquito y fuera resbalando poco a poco por el hueco de su silla, hasta desaparecer.
No tuve otra opción que interrumpir su monólogo. El fuego me secaba la garganta.
-Juli, ¿podrías pasarme un poco de agua?
Ahí nomás giró la cabeza y entendí. Los súbditos deben hablar únicamente cuando el líder les dé la palabra.
-Valentina, ¡no a lugar!
Finalmente, no tendría más remedio que conformarme con la segregación de saliva personal.


Cuento fantástico parte 2

Tarea 3
Continuar segunda parte del cuento fantástico.


PRODUCCION

*Día 2

La explicación que dio no me resultó suficiente. Últimamente Ana lograba confundirme más.
¿Cómo podía hablarme en esos términos? Simbiosis opresiva, mutualismo agobiante, parásito emocional… Parecía salida de un texto escolar de ciencias naturales.
Reconozco que mi relación con Silvina no está atravesando el mejor de los momentos pero de ahí a identificarme con una garrapata…
El rayo de luz sobre mi ojo derecho puso punto final a mis reflexiones matinales. Tal como estaba calculado se dispuso a atravesar el pequeño hueco de la ventana un segundo después que al hacerlo el día anterior.
Me puse la ropa, me enfrenté al agua fría y recorrí el trayecto habitual hasta la parada del colectivo.
El cuarto lugar me estaba esperando. Me desplomé en el asiento dispuesto a descansar durante los veinte minutos que me separaban de la condena laboral.
Corrí la cortina y revisé el boleto. Ningún reposo resulta placentero si antes no se verifica que las condiciones del entorno estén dadas de la manera normal.  
Confieso que me recorrió un escalofrío al ver que nuevamente la fecha estaba errada.
Me acerqué a la mujer que había subido detrás de mí y le pedí que revisara su pasaje. Era correcto. Un poco inquieto, pregunté al chofer si había encontrado alguna irregularidad en el funcionamiento de la máquina expendedora. Sin embargo él no reparó en mi sorpresa. Apenas alcancé a ver un breve movimiento de cabeza indicando negación reflejado en el espejo retrovisor. Frente a las miradas inquisidoras del resto de los pasajeros no pude más que volver a ubicarme en mi espacio asignado.
El cansancio finalmente se había disipado.  

Cuento fantástico parte 1

Clase 3 - 22/05/2012
Estructura de cuento fantástico. Escribir parte 1


 PRODUCCION

·         Día 1

Sonó el despertador y todavía la luz no había entrado completamente por la rendija de la ventana. Esperé hasta que el rayo luminoso se clavara en mi ojo derecho y ahí entendí que ya no quedaba tiempo.
Bajé de la cama, me vestí, lavé mi cara y salí por la calle para transitar las mismas tres cuadras que todos los días me separan del 152.
Mientras esperaba que el colectivo llegara recordé la sesión terapéutica de la tarde anterior. La forma en que Ana había hablado ayer era un poco sugerente. Su tono insinuaba algo todavía incomprensible. En primera instancia podía únicamente identificarlo con la característica principal de su oficio: el enrosque verbal.
Subí al colectivo, pagué mi boleto y me ubiqué en el cuarto lugar de la fila de los asientos individuales. Un poco de suerte y la proximidad al inicio del recorrido me permitían disfrutar del dominio casi total de esa butaca.
Corrí la cortina para disponerme a dormir y miré el boleto antes de guardarlo. La fecha del éste era incorrecta. Mismo día, mismo mes, pero del año siguiente. Extraño, pero posible en un país donde los medios de transporte no funcionan como deberían, pensé.


PROLOGO

Tarea 2
A partir de una actividad surgió la frase "Ignacio y Gonzalo ahora mandan a sus socios". Se pensó que la misma podría estar contenida en un libro de armado de Pymes. La tarea sería armar el prólogo que la contuviera.

PRODUCCION

A Ignacio y Gonzalo, quienes ahora mandan a sus socios.

PRÓLOGO


Estimado pequeño y mediano lector:


Heme aquí pretendiendo facilitarle algunas herramientas para el abordaje de este manual. A lo largo de las próximas páginas irá adentrándose en el mundo empresarial de una manera fascinante. Podrá encontrar consejos, sugerencias, recomendaciones y demás cuestiones técnicas respecto del armado y funcionamiento de una Pyme.

Con todo, considero pertinente enunciar en este prólogo una verdad que devendrá reveladora. A partir de ella usted podrá descifrar la esencia misma de un microemprendimiento de semejante envergadura.

Sin más preámbulo comienzo afirmando que una Pyme es como una pareja. Demanda mucho cuidado, genera dolores de cabeza, requiere permanentes negociaciones y aporta grandes satisfacciones a la vida cotidiana de cualquier persona.

El cargo que cada uno ocupa dentro de la empresa se correspondería con la trayectoria de la historia amorosa.

Así, un cadete, cuya máxima responsabilidad radica en resolver las gestiones asignadas antes de que den las tres, podría asimilarse a un par de “tortolitos” recientemente enamorados. La frescura, la espontaneidad, la despreocupación así como también el estado colérico frente a alguna injusticia caracterizan este momento al interior de la institución.

Un puesto administrativo equivaldría a un romance en su etapa media. El orden comienza a aflorar resultando imprescindible que cada bibliorato encuentre el rótulo adecuado. La paciencia frente a las irregularidades en el funcionamiento “normal” empieza a mermar. Sin embargo la seguridad frente a las condiciones de contratación da un marco de tranquilidad que vuelve a la rutina un fiel refugio donde cobijarse.

Por último el espacio gerencial se emparentaría con aquel matrimonio entrado en años. Las responsabilidades se presentan muchas veces agobiantes pero el señorío que implica el dominio institucional alimenta el ego propio. Se instala un “saber hacer” que facilita la tarea, reinando en la cotidianeidad la comodidad de lo conocido.

Como toda pareja, emprender el armado de una Pyme es un desafío. En este camino, analizar los procesos personales que se ponen en juego durante una vinculación amorosa resulta un ejercicio fundamental para entendernos al interior del ámbito empresarial.

No quiero despedirme sin antes dejar un halo de gloria para todo aquel que se anime a transitar esta experiencia. La mayor ventaja que representa la participación en una Pyme radica en la posibilidad de practicar la poligamia sin que el lavado de culpas a través de la terapia termine arruinando nuestra economía de bolsillo.




Teresita Bouilly

¡Qué merengue!

Clase 2 - 15/05/2012
1) Listar objetos que irremediablemente se vinculen con algún sentido.
2) Completar la estructura narrativa (en negro) incluyendo todas las palabras listadas.



PRODUCCION (en rojo)

Cuando le ENSEÑE EN lo de MARTA LA RECETA DEL CARAMELO, que NECESITABA su TIA para LA TORTA DE CUMPLEAÑOS , EL LIMON ya pasaba DE MODA. Tenía QUE ABANDONAR LA IDEA deL LIMON PIE  y jamás DESPERTAR LA LLAMA DEL DESEO DE MERENGUE que TANTO LE GUSTABA. Todavía algo  DE ESPERANZA SE ASOMABA EN LA PENUMBRA. Excepto QUE ALGUIEN LO IMPIDIERA PODRIAMOS COCINAR ALGO QUE A LAS DOS NOS APASIONARA. EL SOL SE ACOSTABA EN EL OCASO Y EL TIMBRE NOS CONVOCO NUEVAMENTE. LA PREPARACION ESTABA LISTA PARA SACARLA DEL HORNO. VELAS, INCIENSO Y GALLETITAS DULCES ADORNARON UNA TARDE GASTRONOMICA ENTRE AMIGAS.

El poder del sello

Tarea 1
Redactar un documento público en el que aparezca el nombre del personaje construido en la primera clase (Rita)


PRODUCCION
Centro de Atención Primaria de Salud Nº 10- Secretaría de Salud Pública
Alberdi 5030 Caseros. Teléfonos: 4750-3388/7977



Caseros, 12 de mayo de 2012



Secretaría de Insanias e Internaciones de las
Asesorías de Incapaces de San Martín
Dra. Luciana Scausa
S               /                  D                   



Por medio de la presente solicito a ustedes el inicio del juicio de insania para la Sra. Rita Boris, con DNI 15.576.918, domiciliada en Juana La Loca 666, San Martín.

Pongo en su conocimiento que la Sra. Boris es paciente de este establecimiento desde hace dos años. Padece trastornos esquizofrénicos y delirios de personalidad. Por no contar con familiares que puedan responder al tratamiento y por la falta de vínculos de contención, pedimos la designación de un curador que pueda favorecer el ejercicio de sus derechos.

La extrema situación de salud que atraviesa la mujer fundamenta el pedido urgente de esta gestión. Se adjunta resumen de historia clínica a la fecha.


Sin otro particular y quedando a la espera de una respuesta favorable, saluda a ustedes muy atentamente,




María Teresita Bouilly
Lic. Trabajo Social
Mat. Pcial. 14.217


Signos confusos

Clase 1 - 08/05/2012
1) Escribir el nombre completo
2) Formar anagramas con las letras que lo componen
3) Armar un nuevo nombre propio con las letras que lo componen
4) Describir al personaje creado utilizando los anagramas producidos
5) Inventar el vínculo entre el personaje y la persona
6) Redactar un mail en el cual el personaje le confiesa algo a la persona.



PRODUCCION

Teresita:

            Llegué a vos a partir de la intención de pedirte disculpas. No son de esas disculpas sinceras, sino como esas que el mundo exige que demos. Igualmente suelen alcanzar a un receptor que no se hace cargo de las mismas. Seguramente vos no reconozcas mis disculpas. Seguramente no puedas afrontar lo que esconden las mismas. Aceptarlas, digerirlas, significaría enfrentar la realidad de tu vínculo con Osvaldo.
            Te pido perdón y así quedamos a mano: yo limpio mis culpas (aunque sea de manera superficial), cumplo con lo socialmente esperado y vos reforzás la negación de tu patético amor. Yo por mi camino con un pedacito más de cielo y vos por el tuyo esperando ser dos para cenar.
            Saludos, Rita.