Continuar segunda parte del cuento fantástico.
PRODUCCION
*Día 2
La
explicación que dio no me resultó suficiente. Últimamente Ana lograba
confundirme más.
¿Cómo podía hablarme en esos términos? Simbiosis opresiva,
mutualismo agobiante, parásito emocional… Parecía salida de un texto escolar de
ciencias naturales.
Reconozco
que mi relación con Silvina no está atravesando el mejor de los momentos pero
de ahí a identificarme con una garrapata…
El
rayo de luz sobre mi ojo derecho puso punto final a mis reflexiones matinales.
Tal como estaba calculado se dispuso a atravesar el pequeño hueco de la ventana
un segundo después que al hacerlo el día anterior.
Me
puse la ropa, me enfrenté al agua fría y recorrí el trayecto habitual hasta la
parada del colectivo.
El
cuarto lugar me estaba esperando. Me desplomé en el asiento dispuesto a
descansar durante los veinte minutos que me separaban de la condena laboral.
Corrí
la cortina y revisé el boleto. Ningún reposo resulta placentero si antes no se
verifica que las condiciones del entorno estén dadas de la manera normal.
Confieso
que me recorrió un escalofrío al ver que nuevamente la fecha estaba errada.
Me
acerqué a la mujer que había subido detrás de mí y le pedí que revisara su pasaje.
Era correcto. Un poco inquieto, pregunté al chofer si había encontrado alguna
irregularidad en el funcionamiento de la máquina expendedora. Sin embargo él no
reparó en mi sorpresa. Apenas alcancé a ver un breve movimiento de cabeza
indicando negación reflejado en el espejo retrovisor. Frente a las miradas
inquisidoras del resto de los pasajeros no pude más que volver a ubicarme en mi
espacio asignado.
El
cansancio finalmente se había disipado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario