Es un estado de ánimo, un lugar de encuentro conmigo misma, el límite difuso entre cielo abierto y dosis inflamable. Es el espacio que me rodea y el que ocupo en tanto materia. Es la ciudad que construyo día a día y en la que me dispongo cómoda. Son las puertas que me ven entrar y las ventanas por las que me asomo. Es el camino que hace tiempo empecé a andar y que por suerte va cobrando sentido. Es un ayer cargado de ganas, el mismo que ahora me sirve de abrigo. Es un hoy, pedacito de mí, que se permite volar hasta tus manos y quedarse allí el tiempo que elijas dedicarme.

domingo, 24 de junio de 2012

PROLOGO

Tarea 2
A partir de una actividad surgió la frase "Ignacio y Gonzalo ahora mandan a sus socios". Se pensó que la misma podría estar contenida en un libro de armado de Pymes. La tarea sería armar el prólogo que la contuviera.

PRODUCCION

A Ignacio y Gonzalo, quienes ahora mandan a sus socios.

PRÓLOGO


Estimado pequeño y mediano lector:


Heme aquí pretendiendo facilitarle algunas herramientas para el abordaje de este manual. A lo largo de las próximas páginas irá adentrándose en el mundo empresarial de una manera fascinante. Podrá encontrar consejos, sugerencias, recomendaciones y demás cuestiones técnicas respecto del armado y funcionamiento de una Pyme.

Con todo, considero pertinente enunciar en este prólogo una verdad que devendrá reveladora. A partir de ella usted podrá descifrar la esencia misma de un microemprendimiento de semejante envergadura.

Sin más preámbulo comienzo afirmando que una Pyme es como una pareja. Demanda mucho cuidado, genera dolores de cabeza, requiere permanentes negociaciones y aporta grandes satisfacciones a la vida cotidiana de cualquier persona.

El cargo que cada uno ocupa dentro de la empresa se correspondería con la trayectoria de la historia amorosa.

Así, un cadete, cuya máxima responsabilidad radica en resolver las gestiones asignadas antes de que den las tres, podría asimilarse a un par de “tortolitos” recientemente enamorados. La frescura, la espontaneidad, la despreocupación así como también el estado colérico frente a alguna injusticia caracterizan este momento al interior de la institución.

Un puesto administrativo equivaldría a un romance en su etapa media. El orden comienza a aflorar resultando imprescindible que cada bibliorato encuentre el rótulo adecuado. La paciencia frente a las irregularidades en el funcionamiento “normal” empieza a mermar. Sin embargo la seguridad frente a las condiciones de contratación da un marco de tranquilidad que vuelve a la rutina un fiel refugio donde cobijarse.

Por último el espacio gerencial se emparentaría con aquel matrimonio entrado en años. Las responsabilidades se presentan muchas veces agobiantes pero el señorío que implica el dominio institucional alimenta el ego propio. Se instala un “saber hacer” que facilita la tarea, reinando en la cotidianeidad la comodidad de lo conocido.

Como toda pareja, emprender el armado de una Pyme es un desafío. En este camino, analizar los procesos personales que se ponen en juego durante una vinculación amorosa resulta un ejercicio fundamental para entendernos al interior del ámbito empresarial.

No quiero despedirme sin antes dejar un halo de gloria para todo aquel que se anime a transitar esta experiencia. La mayor ventaja que representa la participación en una Pyme radica en la posibilidad de practicar la poligamia sin que el lavado de culpas a través de la terapia termine arruinando nuestra economía de bolsillo.




Teresita Bouilly

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