Decime que
estas ahí, del otro lado del muro, esperando que extienda mi mano e intente
tocarte el alma.
Decime que
estás buscando la ranura diminuta por donde mirar cómo estoy en este costado.
Decime que la
revolución terminará gloriosa, que la sacudida interna hará temblar la tierra
hasta demoler la inmensa pared que hoy se empecina en dejarnos aislados.
Decime que lo
que hoy nos separa mañana estará hecho trizas.
Decime que
aunque sea podremos abrir una ventana y asomarnos de a ratos para saludarnos en
las jornadas, para despedirnos en las veladas o simplemente para no perder la
última esperanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario