Es un estado de ánimo, un lugar de encuentro conmigo misma, el límite difuso entre cielo abierto y dosis inflamable. Es el espacio que me rodea y el que ocupo en tanto materia. Es la ciudad que construyo día a día y en la que me dispongo cómoda. Son las puertas que me ven entrar y las ventanas por las que me asomo. Es el camino que hace tiempo empecé a andar y que por suerte va cobrando sentido. Es un ayer cargado de ganas, el mismo que ahora me sirve de abrigo. Es un hoy, pedacito de mí, que se permite volar hasta tus manos y quedarse allí el tiempo que elijas dedicarme.

sábado, 1 de marzo de 2014

Noticias de hoy

Hakuna matata y todo vuelve a comenzar. Estás acá, estoy allí, qué más da.
Un día como cualquiera.
De esos en los que uno de los submarinos amarillos se hunden. Quien lo habitaba, cargado de psicodelia, dispuesto a atravesar el mar materno para emerger lleno de color en el mundo gris, prefirió esperar… Quien lo comandaba desde afuera, preparado para recibirlo en puerto con los cachetes inflados de amor, las pupilas dilatadas de sueños y las manos dispuestas a hacer de la metáfora una hermosa realidad, tuvo que esperar.
¿Esperar a que estuviéramos organizados?
Frente a la convocatoria a paro y movilización aún se escuchan voces dubitativas. Surgen intentos de negociación y se proclaman palabras de lucha. Sigue la discusión sin encontrar un punto llano, una curva recta, una transición, una síntesis, la verdadera dialéctica. Los nuevos espacios de socialización que la gente del nuevo milenio frecuenta permiten llenar a la ideología de “me gusta”s… Pero aún hoy, a una semana de la fecha de entrega, no sabemos si lo que estará por venir realmente será lo esperado, lo deseado, lo construido… Evidentemente, le falta salir.
Si de salir se trata (o de no salir, mejor dicho) podríamos quedarnos con el punto de partida sencillo e incuestionable que la televisión nos plantea; una convocatoria intensiva al análisis de la mitología o del origen de la especie, a pensar esto de que los géneros vivimos de manera distinta una separación. ¿No será mucho que de mi angustia se ocupe Verónica Lozano? Periodistas filósofos y zapatos de goma…
Me voy para el supermercado, hoy tengo visitas.
Me visitan, me relatan y me actualizan; quedo presa de mi conservadurismo heredado. Con los sobrinos políticos fue al “prohibido no tocar” y con el ex novio conoció algunas cosas  sobre la ilegalidad que ni ella puede representar en este mundo de formas, tradiciones y estructuras. Vaya contradicciones que me faltarían explorar si en el camino del símbolo lacaniano me  embarcara… por suerte siempre la locura ajena parece más difícil de manejar. Por suerte me queda el goce conocido, ese del embarazo y la maternidad, ese que me empeño en que quede "anti-matriarcalmente" reflejado en el video que me desvela, pero que, evidentemente falta, desenmarañar…
¿Será entonces que “la era está pariendo un corazón”?
Día más, día menos: un día entero que no deja de tener que ver con eso otro de parir. Parto individual o colectivo. Parto padecido o glorificado, parto-revolución. Parir de una vez lo que esté adentro. Parir así, por favor, la hazaña que entre manos nos traemos los que soñamos una civilización de sonrisas por doquier y una barbarie de derechos conquistados. La una y la otra o las dos a la vez.

¿Por culpa de la cerveza?

Recién tuve una revelación. Casi me parto la cabeza con la alacena de la cocina y (sin necesitar el golpe para reflexionar) me di cuenta de que si caigo redonda acá, moribunda, desfalleciente, nadie se daría cuenta... Por lo menos no durante el margen de tiempo necesario como para rescatarme y salvarme la vida... En fin, moriría sola en mi casa (sólo por ir a servirme un vaso más de cereveza)... Y bue, los gajes de la soltería!!