Cena. Desayuno. Almuerzo. Merienda. Cena.
Qué fácil sería todo si la vida se redujera
simplemente a esa secuencia. Sólo quedaría llenar los huecos con besos y
demases, sólo faltaría acomodarse en los espacios y esperar a que llegue el
próximo momento.
Qué fácil resultaría transitar por un día cargado
de sabores y bebidas, repleto de no más nada que platos, vasos y cubiertos.
Sólo restaría quedarse quietos aguardando el siguiente receso, sólo bastaría
con agarrarnos de la mano sabiendo que brindaremos nuevamente, frente a frente,
por el encuentro.
Qué fácil se haría soportar el silencio, el vacío,
el cuerpo denso, si supiéramos que sólo durará lo que tarde en volver a
llenarse el estómago hambriento.
Qué fácil sería todo si
la vida fuera simplemente repetir esas veinticuatro horas, volveríamos a
empezar en cada minuto cero y comprenderíamos que el final no se avecinará
nunca mientras exista un bar abierto.
Muy cierto...me gusta! Ceci Lowy
ResponderEliminarLo fácil aburre ...
ResponderEliminarjajajaj pero da seguridad!
ResponderEliminarsigo prefiriendo no aburrirme je je
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