Quiero frenar,
basta, mierda carajo, vamos Mirta, ¡qué se vaya! Fuera de acá, alerta,
solitaria mi casa. Fush fush, onomatopeya de la partida, adiós, atrás, aquí no
estás, me quedo sola. Por qué, quizás, Silvio canta, y ya no más. Ojalá. La
vida es esto y no sé qué es. La vida cuesta y no sé cuánto. La vida calla pero
yo sigo escuchándola. La vida es un enigma y ya no la descifro a través tuyo.
Au revoir mon amour. Adiós, hasta luego, nunca, jamás. Siempre serás aquel que
hoy me obligó a escribir este saludo final, este hola, este chau, esta
despedida inmortal, esta eternidad que se me inserta, esta perpetuidad que se
me instala, este recuerdo que se graba, esta cosa clavada que aquí nomás se
hace palabra.
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