Es un estado de ánimo, un lugar de encuentro conmigo misma, el límite difuso entre cielo abierto y dosis inflamable. Es el espacio que me rodea y el que ocupo en tanto materia. Es la ciudad que construyo día a día y en la que me dispongo cómoda. Son las puertas que me ven entrar y las ventanas por las que me asomo. Es el camino que hace tiempo empecé a andar y que por suerte va cobrando sentido. Es un ayer cargado de ganas, el mismo que ahora me sirve de abrigo. Es un hoy, pedacito de mí, que se permite volar hasta tus manos y quedarse allí el tiempo que elijas dedicarme.

jueves, 16 de agosto de 2012

Condensación y desplazamiento

Tarea 9
Pensar en una persona conocida. Armar su rutina diaria. Adjudicarle a cada acción un adjetivo. Asociar cada adjetivo con un nuevo sustantivo. Armar un texto narrativo en segunda persona del singular en donde aparezcan articuladas las acciones iniciales y los sustantivos finales.


PRODUCCION

Luego de una jornada laboral agotadora fuiste a comer con tu amiga sin reparar en que un gato mulato habitaba desde hacía apenas unos instantes el balcón de tu departamento.
Ese día habías despertado muy temprano con la sensación de que la escuela te esperaba y habías completado la rutina matutina cargando a cuestas el guardapolvo que colgaba de esa percha antiquísima heredada de mamá.
Lo más extraño no habría sido caber en el atuendo escolar de antaño ni que el canto de los pájaros acusara domingo, sino toparse en el palier con un busto de Marx importado desde Rusia.
Igualmente habías cerrado la puerta oxidada y tu expedición a La Plata comenzado como si nada.
Un par de morsas dispuestas en los pabellones de Olmos no habían llamado tu atención. Tampoco la actitud cordial de aquellos penitenciarios que se ofrecieron amablemente a brindar datos para tus informes...
Entrada la tarde, la vuelta a casa pensando en él se había vuelto inevitable.
El sueño empezó a tornarse un tanto liviano cuando en la estación de tren anunciaron aquella demora. Empezaste a inquietarte en la cama. Retiro superpoblada únicamente podría ser producto de una fantasía. La duda comenzó a carcomerte y se hizo presente ese mágico estado de transición entre la tierra y el mundo onírico en el cual nunca podemos quedar por mucho tiempo presos.
Entonces, decidiste despertar. Continuar en esa línea con la narración incosciente hubiera implicado llegar tarde a la cena pactada con ella… y la impuntualidad nunca habría sido tu aliada.

2 comentarios: